Josué Rodríguez
Piedras Negras, Coah., 27 de julio. – Durante el periodo vacacional, niñas y niños suelen modificar sus horarios de sueño y alimentación, lo que favorece el consumo excesivo de ultraprocesados y botanas, advirtió la nutrióloga Mariana Valdéz, de la Jurisdicción Sanitaria Uno.
La especialista explicó que, al disponer de más tiempo libre, los menores tienden a comer con mayor frecuencia entre comidas, principalmente snacks altos en azúcar, grasa y sodio. Por ello, recomendó a los padres mantener rutinas similares a las del ciclo escolar.
Valdéz subrayó la importancia de evitar ayunos prolongados, incluso cuando los niños despierten más tarde de lo habitual. “Conservar horarios establecidos para desayuno, comida y cena facilita el regreso a clases y ayuda a mantener hábitos saludables”, señaló.
El desayuno, enfatizó, no debe omitirse, pues es la primera fuente de energía del día y contribuye a controlar el apetito, reduciendo la ingesta de alimentos poco nutritivos. Sugirió incluir proteínas como huevo o frijoles, que generan mayor saciedad y aportan nutrientes esenciales para el crecimiento.
Asimismo, invitó a complementar la dieta con frutas, verduras y agua natural, además de promover actividad física diaria durante las vacaciones. Estas acciones, dijo, son clave para prevenir el sobrepeso infantil y fomentar un estilo de vida saludable.







