Por Josué Rodríguez
El sector ganadero de la Región Carbonífera enfrenta hoy un intento de desestabilización encabezado por Alejandro Gutiérrez Balderrama, expresidente de la Asociación Ganadera Local de Sabinas. Su salida del cargo, derivada de prácticas de competencia desleal, no lo ha alejado de la polémica: ahora, bajo la influencia de Enrique García Gutiérrez, presidente de la Asociación Angus Mexicana, busca desacreditar el trabajo de otros productores.
Ataques sin propuesta
Lo preocupante no es solo la grilla barata, sino la falta de alternativas reales. Quienes hoy critican no aceptan el esfuerzo de los demás, pero tampoco ofrecen soluciones. Basta recordar que Gutiérrez ya tuvo la oportunidad de liderar en Sabinas y no cumplió con las expectativas. Como dice el dicho: “No picha, ni cacha, ni deja batear”.
Tradición empañada
Resulta lamentable que una familia con tradición ganadera en el municipio se vea afectada por acciones que, lejos de fortalecer al sector, lo debilitan. La crítica sin sustento no solo daña reputaciones, también erosiona la confianza y la unidad necesarias para enfrentar los retos comunes.
El verdadero objetivo
Pocas cosas resultan tan perjudiciales como los conflictos internos que desvían la atención del propósito central: consolidar y fortalecer la actividad ganadera. La división resta fuerza a un sector que debería enfocarse en la innovación, la sanidad y la competitividad frente a los desafíos del mercado y del clima.







