Josué Rodríguez
Acuña, Coahuila, 18 de junio de 2026 — Aunque las estadísticas oficiales reflejan una disminución en los índices delictivos de Acuña, el robo a casa habitación y el robo simple continúan siendo un desafío central para la seguridad pública.
El alcalde Emilio de Hoyos Montemayor reconoció que la mayoría de estos delitos son cometidos por reincidentes, lo que evidencia un círculo vicioso difícil de romper.
“A pesar de que hacemos el esfuerzo por armar bien los casos, los jueces los vuelven a soltar de manera inmediata”, lamentó el edil.
De Hoyos subrayó que el problema no radica únicamente en la labor policial. Las corporaciones estatales, federales y municipales invierten tiempo y recursos en integrar expedientes sólidos, pero los delincuentes son liberados casi de inmediato, lo que genera un efecto devastador: al percibir que no existen sanciones reales, regresan a las calles y reinciden en los mismos delitos.
Esta dinámica de impunidad no solo debilita el trabajo de las fuerzas de seguridad, sino que también erosiona la confianza ciudadana en el sistema judicial.
El alcalde destacó que gran parte de los reincidentes enfrentan problemas de adicciones, lo que convierte la situación en un reto social además de judicial. Por ello, el municipio impulsa programas de prevención a través de educación, cultura, deporte y salud, con el objetivo de atacar la raíz del problema y ofrecer alternativas a los jóvenes.
Sin embargo, advirtió que mientras los jueces mantengan una postura permisiva y no se garantice prisión preventiva para quienes reinciden, la estrategia de prevención y seguridad seguirá siendo insuficiente.







