Josué Rodríguez
Acuña, Coahuila. 11 de mayo — La política migratoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha provocado una disminución de hasta 90% en los cruces de personas indocumentadas en la frontera norte de México.
De acuerdo con responsables de albergues y organizaciones de ayuda humanitaria en el municipio de Acuña, la migración irregular hacia Estados Unidos se ha reducido de manera significativa desde mediados de 2024, fenómeno que atribuyen al llamado “efecto Trump”.
Los encargados coinciden en que las medidas más severas, la amenaza de aranceles y el impacto psicológico de las redadas han generado un efecto disuasorio, reduciendo las detenciones en la frontera. El temor a deportaciones y la política de “mano dura” han frenado el inicio del viaje desde los países de origen, aseguran.
Representantes del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) confirman que se han registrado las cifras más bajas de detenciones en medio siglo.
La caída supera el 90% en puntos críticos como el Tapón de Darién —una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo, ubicada en la selva entre Colombia y Panamá—, lo que ha impactado directamente el flujo hacia el norte.
“La política agresiva de detenciones y la intensificación de las expulsiones han frenado la llegada de indocumentados. Sin embargo, esta situación ha generado un ‘efecto frontera’, con un aumento de migrantes varados en ciudades mexicanas”, señalaron autoridades locales.





