Norma Ruth Ramírez
Piedras Negras, Coah. 16 de octubre. – La población de entre 15 y 30 años de edad representa uno de los grupos que requieren mayor atención ante las conductas asociadas al suicidio, seguida por los adultos mayores, advirtió la maestra Yadira Bravo, de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, institución incorporada a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), durante una jornada de capacitación impulsada a través del programa Inspira Coahuila.
La especialista explicó que el objetivo de las conferencias impartidas a personal de distintas dependencias y corporativos es proporcionar información para identificar señales de riesgo, promover la atención oportuna de los trastornos de salud mental y contribuir a disminuir la probabilidad de intentos de suicidio.
Bravo señaló que es necesario prestar especial atención a los grupos considerados más vulnerables, particularmente a los jóvenes y a las personas de la tercera edad, quienes pueden enfrentar distintas dificultades personales y sociales que incrementan su malestar emocional. También destacó la importancia de atender a la población masculina, debido a que los hombres presentan una mayor proporción de intentos de suicidio con consecuencias letales.

Entre las principales señales de alerta, la especialista mencionó las expresiones de desesperanza, la sensación de sobrecarga, el aislamiento y la pérdida de interés en actividades que anteriormente generaban satisfacción. Asimismo, indicó que deben tomarse en serio determinadas expresiones relacionadas con la idea de no estar en el futuro, así como conductas como regalar pertenencias o comenzar a cerrar asuntos personales de manera inusual.
La maestra Yadira Bravo advirtió además que la exclusión social, la discriminación y la segregación pueden provocar un importante malestar emocional, especialmente cuando las personas atraviesan estas experiencias sin contar con redes de apoyo. Por ello, consideró fundamental identificar oportunamente las situaciones de aislamiento y evitar prácticas que afecten la integración de las personas en sus entornos escolares, laborales y sociales.
Respecto a los jóvenes y la influencia de las redes sociales, recomendó fortalecer la comunicación entre padres, madres, tutores e hijos, impulsar actividades grupales que favorezcan la convivencia y eliminar los prejuicios que todavía existen alrededor de la atención psicológica y psiquiátrica. Subrayó que hablar abiertamente sobre salud mental y buscar ayuda profesional son acciones importantes para atender las dificultades emocionales.
Finalmente, destacó la respuesta positiva de los participantes en las conferencias de Inspira Coahuila, quienes mostraron interés, plantearon preguntas y compartieron inquietudes relacionadas con las necesidades de sus comunidades. Reiteró que la capacitación y la sensibilización son herramientas esenciales para reconocer las señales de riesgo, brindar acompañamiento y facilitar el acceso oportuno a los servicios de salud mental.







