Por Guillermo Robles Ramírez
El día de hoy terminan las vacaciones para los niños y niñas quienes cursan lo que es la educación básica en todo el país. Unas vacaciones eternas para aquellos padres de familia quienes no supieron cómo ocuparlos durante ese período. Vacaciones infinitas para esas familias que no tuvieron dinero para inscribirlos en algún curso de verano ya sea académico o deportivo. Pero más difícil para aquellas familias en donde ambos padres tienen que trabajar y sus vacaciones no coincidieron con el periodo vacacional de sus hijos.
Acorde a los datos de la Secretaria de Educación Pública, se tiene estimado este nuevo inicio de ciclo escolar 2025-2026 con 23 millones de matriculación para la educación básica. Aunque no se tiene un indicador oficial actualizado sobre la cantidad de estudiantes que ingresaron a clases son pocas las entidades federativas que aseguran haber tenido entre un 5 a un 9 por ciento de incremento. Aunque la cruda realidad es que la deserción escolar ha ido incrementando, tan cierto que ante dicho problema la actual Presidenta de México, incluyó el certificado técnico avalado por la UNAM, el IPN Y el Tecnológico de México. Así que con esta ventaja quienes lo deseen tendrán la oportunidad de ingresar al mercado laboral después de terminar la preparatoria para poder ganar experiencia laboral y ser productivo a temprana edad. El nuevo esquema de bachillerato nacional de instituciones educativas públicas.
Y nuevamente la misma retorica en donde las autoridades locales, estatales y federales con la advertencia de la eliminación de las cuotas impuestas por la Asociación de Padres de Familia, ha sido un impedimento para incluso la inscripción o reingreso de aquellos alumnos que pertenezcan a escuelas públicas. El énfasis que no es obligatorio, y tampoco condicionante el pagar las cuotas escolares a la Asociación de Padres de Familia, estos últimos siguen anteponiendo sus intereses con la complicidad de los directores de cada escuela para obligarlos en base a negarles la inscripción hasta no regularizarse con las cuotas que no son obligatorias sacando todo tipo de mentiras como justificación.
Siempre utilizando la misma letanía de que se trata de mejorar las condiciones físicas de las escuelas, y solamente para justificar esas cuotas de la Asociación de Padres de Familia, hacen sus “dizques” mejoras como es el pintar unas tristes bancas, pintar pizarrones o la fachada.
Ahora bien, haciendo un pequeño ejercicio aritmético para que usted lector tenga una simple idea del negocio de pertenecer a la Asociación de Padres de Familia, que lo más incongruente de todo es que son padres que usted mismo conoce y que forman parte de la población de sus hijos como alumnos, en una simple aula en donde en teoría solamente debe de existir un cupo máximo de 30 alumnos por aula, usted simplemente multiplique la cantidad de la cuota por alumno de un solo salón.
La cuota más baja puede ser de $300 pesos en promedio y la más alta puede ser en un promedio de $1,000 pesos en escuelas públicas estatales o federales, así que, si es de la primera cantidad solo en un aula de 30 alumnos, la Asociación de Padres de Familia recaudan $9,000.00 en un solo turno, pero si tiene dos turnos, es decir, matutino y vespertino sería por un solo salón un total de $18,000.00.
Ahora bien, si fuera el caso de la segunda cantidad, en donde la cuota mínima para la Asociación de Padres de Familia correspondiera a $1,000.00 por alumno su ingreso sería de $30,000.00 en un turno, pero si fueran dos sería un total de $60,000.00 por salón.
En ambos ejemplos el mínimo de salones, considerando que la escuela sea muy chiquita y siendo solamente la educación básica que consta de preescolar, primero, segundo, tercero, cuarto, quinto, sexto de primaria y dejando la secundaria a un lado, estamos hablando que son siete aulas y si la cuota es de $300.00 pesos en un solo turno recaudaría solamente $63,000.00 obviamente si fueran dos turnos la cantidad sería el doble.
La pregunta sería si esa recaudación de dinero es suficiente para justificar simplemente la pintura de la fachada, bancas, y pizarrones.
Sin dudas un negocio muy lucrativo que ni siquiera paga impuestos. Porque el pago de las cuotas es en efectivo y las escuelas siguen sin tener mejoras y solamente las hacen cuando el gobierno federal y estatal destinan recurso para después la Asociación de Padres de Familia saluden con sombrero ajeno; mintiéndoles a los papás de esos estudiantes que las mejoras provienen gracias a esas cuotas. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México, Presea Trayectoria Humberto Gaona Silva 2023) www.intersip.org







