Jorge Luis Ríos
Para hacer frente a los gastos del nuevo año, como colegiaturas, pagos de servicios, renovaciones de seguros o saldos de tarjetas de crédito, una alternativa a la que recurren las personas es la de acudir a una casa de empeño, establecimiento que ofrece préstamos rápidos a cambio de dejar un bien material en garantía.
Por ello, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda analizar si realmente son aliadas en esta temporada o pueden convertirse en un enemigo financiero, más si se utilizan de forma inadecuada.
Es importante verificar que estos establecimientos cumplan con lo dispuesto en la Ley Federal de Protección al Consumidor y la NOM-179- SCFI-2016, Servicios de mutuo con interés y garantía prendaria; que cuente con su inscripción en el Registro Público de Casas de Empeño de la Profeco”.
De igual manera, es importante que antes de firmar el contrato se revisen a detalle las cláusulas, porcentaje de intereses, costos de almacenaje y los plazos para cubrir el préstamo.
“Se debe tener presente que las casas de empeño pueden ser una alternativa útil y legal para enfrentar emergencias económicas, pero solo cuando se usan de manera informada y responsable. Tener consciencia de que no son una fuente de ingresos sostenida ni una solución mágica a los problemas financieros de enero, y que cada peso prestado tiene un costo”.







