La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) presentó al gobierno federal una propuesta para incrementar de 10% a 50% el arancel que pagan los vehículos pesados usados al ingresar al país.
El planteamiento surge tras el cierre de 2025, considerado el peor año para la venta de unidades nuevas de este segmento desde 2020. Según Guillermo Rosales, presidente de AMDA, la medida busca preservar empleos vinculados con la industria nacional de camiones y fortalecer la participación de la producción local en el mercado interno.
“La propuesta también se sustenta en la fuerte subvaluación que se observa en las importaciones realizadas bajo el decreto de camiones pesados”, señaló Rosales.
Un mercado en retroceso
Al cierre de 2025 se comercializaron 39,833 vehículos pesados nuevos, cifra que representó una caída de 31.7% respecto al año anterior. Este desplome no se veía desde 2020, cuando la pandemia provocó una contracción de 34%.
En diciembre, la caída interanual fue de 39.3%. Por segmentos:
– Carga: retroceso de 40.4%, con los tractocamiones como los más afectados (−55.5%).
– Pasajeros: disminución de 33.7%, destacando los autobuses foráneos (−33.8%).
Factores detrás de la crisis
Rosales explicó que los indicadores macroeconómicos —como crecimiento económico, tipo de cambio y tasas de interés— no justifican una caída tan pronunciada. AMDA atribuye el desplome a:
– Expectativas negativas de las empresas transportistas.
– Decisiones de compañías nacionales y extranjeras con flotas en México.
– Incertidumbre comercial con Estados Unidos, especialmente en la primera mitad del año.
Perspectivas para 2026
La asociación descartó una recuperación plena en el corto plazo. Sin embargo, confía en que la contracción se reduzca alrededor de 10% respecto a 2025.







