Por Josué Rodríguez
Piedras Negras, Coah. 13 de mayo. – La Unión Ganadera Regional de Coahuila (UGRC), junto con sus contrapartes de otros estados del norte, ha lanzado un urgente llamado a las autoridades federales de Agricultura en México para que negocien con el gobierno de Estados Unidos la reapertura de la exportación de ganado, cuya suspensión ha causado millonarias pérdidas.
El presidente de la UGRC, Abel Ayala Flores, calificó la medida como un golpe severo para la industria ganadera de Coahuila, que desde hace seis meses ha visto afectadas a miles de familias productoras.
La problemática también impacta a los estados de Sonora, Chihuahua, Durango y Tamaulipas, que en conjunto representan el 99.5% de las exportaciones ganaderas mexicanas hacia EE.UU.
«Los ganaderos del norte del país estamos sumamente preocupados, ya que esta situación nos afecta, a pesar de que no hay presencia del gusano barrenador en nuestros ranchos,» enfatizó el dirigente.
Ayala Flores explicó que, si bien las medidas adoptadas por ambos países, como la dispersión de mosca estéril proveniente de plantas en Panamá y México, han buscado contener la plaga, los casos continúan en aumento. La expansión del gusano ha sobrepasado el Istmo de Tehuantepec, una barrera clave para su control.
«Urgimos acciones coordinadas para revertir esta crisis. Los ganaderos de México, liderados por la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas, sostuvimos una reunión urgente con el titular de la Secretaría de Agricultura, donde planteamos estrategias fundamentales para erradicar el gusano barrenador,» señaló.
Estrategia para recuperar el comercio
Durante la reunión, los productores resaltaron que el ganado de exportación del norte está completamente libre de la plaga y cumple con todos los protocolos sanitarios exigidos por el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA).
Ayala Flores detalló ocho acciones prioritarias que han sido propuestas:
– Comunicación permanente entre Senasica y su contraparte estadounidense para encontrar soluciones rápidas, con participación activa de los ganaderos.
– Control estricto de la frontera sur para evitar el trasiego ilegal de ganado.
– Regionalización del comercio, permitiendo exportaciones desde las zonas libres de plagas.
– Instalación de una planta de producción de mosca estéril para reforzar las medidas de control.
– Asignación de un presupuesto de emergencia a Senasica para fortalecer su capacidad operativa.
– Facultades para gobiernos estatales y comités de protección pecuaria en la movilización del ganado.
– Supervisión oficial para garantizar el cumplimiento de protocolos sanitarios en engordas y puntos de acopio.
– Capacitación especializada para la detección, reporte y tratamiento de las miasis del ganado.
«Estas medidas son fundamentales para recuperar el comercio de nuestro ganado en el mercado estadounidense y evitar mayores afectaciones a los productores. Esperamos en un máximo de 15 días llegar a una solución» concluyó Ayala Flores.







