Las autoridades sanitarias de Estados Unidos han confirmado el primer caso humano de infestación por gusano barrenador del ganado en más de 50 años. El paciente, residente de Maryland, había viajado recientemente a El Salvador, país que enfrenta un brote activo de este parásito. El diagnóstico fue validado el pasado 4 de agosto por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en colaboración con el Departamento de Salud de Maryland. Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), se trata del primer caso humano relacionado con viajes a zonas afectadas en los últimos años. Las autoridades subrayan que el riesgo para la salud pública continúa siendo muy bajo.
El gusano barrenador, en su fase larval, se aloja en tejidos vivos de animales de sangre caliente, incluidos los humanos. Aunque su presencia en personas es extremadamente rara, puede provocar dolor intenso y daños significativos en los tejidos. El tratamiento consiste en la extracción manual o quirúrgica de las larvas, seguido de limpieza y desinfección de la zona afectada. En el caso reportado en Maryland, el paciente ya se encuentra recuperado y no se han detectado contagios secundarios ni en humanos ni en animales.
Este parásito fue erradicado en Estados Unidos en la década de 1960 mediante la liberación masiva de moscas estériles. No obstante, ante su reaparición en América Central y el sur de México durante 2024 y 2025, el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) ha puesto en marcha un plan de acción que contempla la instalación de una planta en Texas para producir hasta 300 millones de moscas estériles por semana, además de la suspensión temporal de importaciones de ganado desde México.
Aunque el caso ha generado preocupación entre productores ganaderos, expertos coinciden en que no representa una amenaza inmediata para la población general. Sin embargo, advierten que se requiere una vigilancia constante por parte de las autoridades sanitarias y agropecuarias.







