Por: Norma Ramírez
Piedras Negras, Coah., a 28 de Enero de 2026.- En el marco del 15 de febrero, Día Internacional del Cáncer del Niño y el Adolescente, autoridades de salud hicieron un llamado a la detección oportuna de esta enfermedad, una de las principales causas de muerte por padecimiento en menores de edad. El moño amarillo es el símbolo representativo de esta fecha y busca generar conciencia sobre la importancia del diagnóstico temprano.
El coordinador de Salud del Niño y Adolescente de la Jurisdicción Sanitaria Uno, Antonio Pulido Jaques, explicó que existen signos de alerta que pueden presentarse desde la infancia y la adolescencia, por lo que es fundamental que madres y padres estén atentos a cambios persistentes en la salud de sus hijos.
Detalló que durante la pubertad pueden registrarse alteraciones en la voz o disfonía; sin embargo, cuando esta condición se prolonga por dos semanas o más, debe ser evaluada por personal médico, ya que podría tratarse de un síntoma que requiere estudios especializados.
Otro de los signos frecuentes son las “bolitas” o ganglios inflamados en el cuello, principalmente en la parte posterior, aunque también pueden aparecer en la zona anterior. Estas suelen ser indoloras y no desaparecer aun cuando el menor no presente alguna infección, lo que resulta característico en algunos tipos de cáncer.
Pulido Jaques señaló que estos ganglios también pueden detectarse en el tórax, axilas o debajo de la línea mamaria. Al ser notorias, pueden identificarse durante el baño o cuando el propio niño siente algo anormal en su cuerpo y lo comunica a sus padres.
Asimismo, advirtió que una respiración acelerada sin causa aparente, sin estar enfermo o agitado, puede ser otro síntoma de alerta. Aunque los problemas cardíacos son menos frecuentes, no deben descartarse si el cuadro persiste.
Mencionó que en el abdomen pueden presentarse abultamientos anormales, especialmente de un solo lado, y en la adolescencia pueden surgir tumoraciones en los genitales, como en un testículo. Reiteró que los controles de niño sano y el conocimiento de la anatomía normal de los hijos son clave para detectar a tiempo cualquier anomalía, reforzando el mensaje del 15 de febrero: el cáncer infantil puede curarse si se detecta a tiempo.







