Tras tres años consecutivos de crecimiento a doble dígito, las exportaciones de automóviles desde México hacia Estados Unidos se desaceleraron en 2025, al registrar una caída interanual de 5.6 por ciento respecto a 2024.
De acuerdo con cifras del Inegi, este retroceso contrasta con los incrementos de 13.7, 17.3 y 15.3 por ciento alcanzados entre 2021 y 2023. Incluso en 2024, el sector logró un avance de 5.1 por ciento, antes de que la incertidumbre por los nuevos aranceles entrara en escena.
Analistas de Banco Base señalaron a El Economista que “la caída se debe directamente a los aranceles de Estados Unidos”. Mientras el mercado estadounidense se cerraba, las exportaciones mexicanas hacia otros destinos crecieron 4.6 por ciento, lo que evidencia un intento de diversificación.
La fabricación de equipo de transporte —que representa cerca de una cuarta parte de la manufactura nacional— también se contrajo 5.5 por ciento, lo que incrementa el riesgo de impactos en industrias proveedoras de insumos.
La revisión del T-MEC y la efectividad de las medidas arancelarias mantienen al sector automotriz en una posición vulnerable de cara a 2026, en un entorno marcado por la incertidumbre comercial.







