Por Norma Ramírez
Piedras Negras, Coah., 3 de enero. – Reiner Zavala, un niño de diez años, vivió una experiencia inolvidable al ser reconocido como “soldado por un día” en una emotiva ceremonia organizada por el Ejército Mexicano. Con ello, cumplió uno de sus más grandes sueños y dejó una profunda huella de alegría en su familia y comunidad escolar.
Alumno del Centro de Atención Múltiple (CAM) 22, turno vespertino, Reiner fue impulsado por su institución para participar en esta actividad especial, diseñada con el propósito de motivarlo y reconocer sus intereses y capacidades.

Su madre, Irma Guerrero García, compartió que desde muy pequeño su hijo ha mostrado una gran admiración por los militares, pasión que refleja en sus juegos, su ropa y la emoción que experimenta cada vez que observa a soldados. “Nomás mira soldados y le encanta, se emociona”, expresó.
Aunque enfrenta seis retrasos en su desarrollo, Reiner ha sabido comunicar con claridad su entusiasmo por la vida castrense, manifestándolo en su forma de hablar, jugar y convivir con quienes portan el uniforme.

La noticia fue recibida con enorme alegría en casa. Desde el momento en que la maestra informó sobre la invitación, el menor no dejó de brincar de emoción. Más tarde, vivió momentos únicos al recibir su uniforme y participar en la ceremonia preparada en su honor.

Para la familia, este reconocimiento representa un motivo de orgullo, no solo por ver a Reiner feliz, sino también por el acompañamiento de sus compañeros, maestras y personas cercanas que se sumaron al emotivo evento.
Irma Guerrero destacó que, como madre, se siente profundamente emocionada y orgullosa de ver a su hijo cumplir su sueño. “Es lo que más le gusta”, afirmó, subrayando que este tipo de acciones fortalecen la inclusión, la sensibilidad y la esperanza para niñas y niños con discapacidad.







