Ciudad de México — Con la promesa de transformar la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el nuevo presidente del máximo tribunal, Hugo Aguilar Ortiz, dio inicio a su gestión desde las primeras horas del lunes con un gesto simbólico y profundamente espiritual.
Vestido con una guayabera blanca bordada con motivos florales, rodeado de incienso y acompañado por representantes de comunidades originarias, Aguilar Ortiz —abogado indígena— encabezó la ceremonia de consagración de los bastones de mando en el Centro Ceremonial Cuicuilco, al sur de la capital.

“Estamos iniciando algo nuevo. No solo somos materia: somos inteligencia y espíritu. Por eso, hoy quisimos comenzar nuestras actividades guiados por nuestras sabias y nuestros sabios”, expresó Aguilar junto a la pirámide de Cuicuilco.
A la ceremonia acudieron también cinco ministros recién nombrados: Lenia Batres, María Estela Ríos, Giovanni Figueroa, Irving Espinosa y Sara Irene Herrerías. Los seis juristas participaron en un ritual de purificación con incienso, copal y ofrendas, marcando el inicio de una nueva etapa para la SCJN y el Poder Judicial.
Más tarde, los ministros defendieron la reforma que les permitió llegar al cargo mediante voto popular, diferenciándose de sus antecesores. Aunque la mayoría carece de experiencia judicial y mantiene vínculos con el partido en el poder, su llegada se dio en un contexto de baja participación electoral: apenas el 13% del padrón votó en los comicios del 1 de junio.

“Tengan la seguridad de que esta será una Corte distinta, una Corte diferente a las anteriores. Aquí, el pensamiento y el corazón no serán guiados por el poder ni el dinero”, afirmó Aguilar Ortiz, quien obtuvo la presidencia con 6.2 millones de votos.
La jornada concluyó con la consagración de los bastones de mando por parte de médicos tradicionales indígenas, entre ofrendas de frutas, panes, flores y mazorcas dispuestas sobre un petate. Los bastones fueron posteriormente entregados en el Zócalo capitalino, como símbolo del inicio de una nueva era en la justicia mexicana.







