Josué Rodríguez
Piedras Negras, Coah. 09 de octubre. – Ante la creciente vulnerabilidad energética del país, Coahuila se perfila como una pieza clave para reducir la fuerte dependencia del gas natural extranjero. Así lo aseguró Rogelio Montemayor Seguy, exgobernador del estado y empresario del sector energético, durante una conferencia dirigida a empresarios del norte de la entidad.
Montemayor Seguy advirtió que México importa entre el 75% y el 80% del gas natural que consume —principalmente de Estados Unidos—, mientras la producción nacional continúa a la baja. Esta situación, alertó, deja al país expuesto ante cualquier eventualidad externa que interrumpa el suministro.
El energético resulta indispensable para la economía nacional: representa cerca de la mitad de la matriz energética, genera entre el 60% y el 70% de la electricidad del país y cubre aproximadamente el 65% de las necesidades de calor en la industria y los hogares.
El potencial del noreste
Frente a este escenario, el especialista destacó la riqueza energética del noreste mexicano. Explicó que el 53% de las reservas remanentes de hidrocarburos en el país corresponden a gas, posicionando a México en el sexto lugar mundial en recursos no convencionales. De ese potencial, cerca del 85% se concentra en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
En el caso particular de Coahuila, resaltó los recursos asociados a la región de Sabinas-Burros-Picachos y otras zonas del estado, cuyo aprovechamiento podría consolidar a la entidad como un pilar de la seguridad energética nacional.

Retos: infraestructura, técnica y agua
A pesar del potencial, el desarrollo de estos yacimientos enfrenta importantes desafíos. Entre ellos destacan las restricciones legales para explotar gas no convencional mediante técnicas como la fracturación hidráulica (fracking), así como la escasez de infraestructura de transporte y almacenamiento.
El experto advirtió que México cuenta con una capacidad de almacenamiento muy limitada frente a otros países, lo que reduce drásticamente su margen de maniobra ante emergencias, fallas en ductos o fenómenos meteorológicos extremos.
Respecto al uso del agua para la extracción, propuso alternativas viables como el aprovechamiento de aguas tratadas en plantas municipales y la creación de infraestructura hidráulica industrial, garantizando que no se compita con el consumo humano.
Hacia la autonomía energética
Para transformar estas reservas en producción real y asegurar abasto para las próximas décadas, Montemayor Seguy propuso implementar esquemas contractuales flexibles que atraigan inversión privada, agilicen la perforación de pozos y establezcan mecanismos competitivos de suministro para Pemex y el Estado.
El aprovechamiento responsable de la riqueza gasífera de Coahuila concluyó, no solo blindaría a México frente a las crisis de suministro exterior, sino que detonaría inversiones, infraestructura y la creación de empleos en la región norte del estado.







