Jorge Luis Rios
ACUÑA, COAH. – La Iglesia Católica sostiene que, sin promover principios como la honestidad, el respeto y la justicia, es imposible pacificar el país, además de que se debe fortalecer el núcleo familiar.
Para el párroco de la Iglesia San Francisco de Asís, José Raúl Pérez Contreras, la paz se construye desde la infancia y la familia, fomentando el amor, la responsabilidad y la ternura para evitar que la violencia se normalice.
“La fe verdadera en Dios fomenta el amor y la compasión, por lo que la fe y la violencia son fundamentalmente incompatibles. Las enseñanzas espirituales invitan a desechar la ira, resolver conflictos pacíficamente y proteger la vida, que es sagrada”, resalto el párroco.

Sin embargo, lamento que la violencia suela persistir debido al libre albedrío y a interpretaciones humanas erróneas y a la indiferencia. “Un país que normaliza la muerte y la criminalidad pierde su esperanza, por lo que es indispensable cultivar los valores en todas las instituciones, desde la política y la economía hasta la educación, instando a las autoridades a no ignorar la realidad y buscar el diálogo”
Pérez Contreras aseguro que la Iglesia ha impulsado foros y talleres en distintas regiones del país, con el fin de desarrollar estrategias de mediación y reconstrucción del tejido social.
Además, jornadas nacionales de oración y memoria por las víctimas de la violencia, donde se convoca a la unidad, promover un mensaje de paz alejado de la polarización, e instando a la sociedad civil y al gobierno a trabajar en conjunto por la reconciliación nacional.







