Josué Rodríguez
Ciudad de México, 9 de abril de 2026. – El juzgado encargado otorgó la suspensión definitiva a favor de las ballenas, ordenando a las autoridades suspender y abstenerse de permitir el acceso de buques metaneros al Golfo de California vinculados al Proyecto Saguaro.
La organización Nuestro Futuro, junto con colectivos locales, celebró esta resolución como un precedente histórico en la defensa del ecosistema marino. No obstante, advirtieron que sus efectos deben extenderse a todos los proyectos de gas natural licuado (GNL) que amenazan la biodiversidad de la región.
Antecedentes del juicio
En septiembre de 2025 se presentó la primera demanda en México a nombre de las ballenas, solicitando la revocación de los permisos ambientales del Proyecto Saguaro. La demanda exige además su reconocimiento como seres sujetos de derechos y la declaratoria del Golfo de California como Hábitat Crítico.
Actualmente existen más de diez juicios de amparo que mantienen detenida la construcción de la planta de licuefacción de GNL. Entre ellos, destaca el promovido por las ballenas, que logró la suspensión definitiva en marzo pasado.
Riesgos para la biodiversidad
El Proyecto Saguaro contempla la construcción de un gasoducto de 800 kilómetros desde Texas hasta Sonora y la operación de buques de más de 300 metros de longitud, con exportaciones superiores a 15 millones de toneladas anuales hacia Asia.
Expertos advierten que el incremento del tráfico marítimo representa una amenaza directa para más de 31 especies de cetáceos, debido a colisiones, contaminación acústica y alteraciones en sus rutas migratorias.
“La causa número uno de muertes de ballenas en el mundo es la colisión con megabuques de GNL. Estos barcos son tan grandes que, si impactan a una ballena, la tripulación ni lo percibe”, explicó Omar García Castañeda, doctor en Ciencias de la Sostenibilidad y profesor de la UNAM.
Llamado a ampliar la protección
Nuestro Futuro subrayó que la medida cautelar debe aplicarse también a otros proyectos, como AMIGO GNL, que implican el ingreso de buques metaneros al Golfo de California y generan impactos acumulativos sobre el ecosistema.
Asimismo, la organización instó a la SEMARNAT a declarar al Golfo de California como Hábitat Crítico, figura legal que otorgaría protección reforzada frente a actividades de alto impacto.
Un precedente histórico
La suspensión definitiva permanecerá vigente mientras se resuelve el fondo del juicio. Para las organizaciones, este fallo marca un hito en la justicia ambiental mexicana y abre la puerta a un debate más amplio sobre la conservación de uno de los ecosistemas marinos más ricos y diversos del planeta.







