Josué Rodríguez
Piedras Negras, Coahuila. 10 de febrero — El gerente de SIMAS, Lorenzo Menera Sierra, alertó sobre el grave deterioro de la infraestructura de drenaje en distintos sectores de la ciudad, especialmente en colonias como Las Malvinas, Colonia Verde y Campo Verde, donde las líneas generales presentan daños severos tras décadas sin mantenimiento adecuado.
Menera Sierra informó que solicitará al municipio recursos provenientes de partidas federales, con una inversión estimada de 139 millones de pesos, para sustituir tuberías de asbesto con más de 50 años de antigüedad. El proyecto beneficiaría a más de 100 colonias. Recordó que el Ayuntamiento está obligado a destinar el 30% del presupuesto federal asignado a Piedras Negras para este tipo de obras.
El funcionario explicó que el sistema de drenaje es obsoleto y presenta múltiples fallas: tuberías deterioradas que provocan fugas constantes y la formación de lagunas en varias zonas, comparables incluso con cauces de río, particularmente en áreas cercanas al Cecati.
Subrayó que estas deficiencias no son recientes, pues algunas fugas tienen más de 12 años, reflejo del abandono histórico de la red de drenaje. Aunque SIMAS atiende emergencias como el retiro de drenajes colapsados en calles y viviendas, la solución de fondo requiere una inversión millonaria, ya que prácticamente toda la infraestructura se encuentra en condiciones críticas.
Ante este panorama, Menera Sierra anunció que este mes viajará a la Ciudad de México para gestionar recursos ante instancias federales, diputados y dependencias, incluso buscando apoyo directo de la Presidencia de la República.
Uno de los puntos más preocupantes, señaló, es el cárcamo principal, donde confluyen todas las líneas de drenaje de la ciudad. Dicho cárcamo se encuentra caducado desde hace varios años y representa un riesgo inminente: su colapso podría provocar severas afectaciones en las zonas bajas de Piedras Negras, con el retorno de aguas residuales hacia la superficie.
Finalmente, aseguró que el personal de SIMAS cuenta con la experiencia necesaria para enfrentar la situación, pero reconoció que lo que ha faltado es presupuesto. Confirmó que ya se adquirió un terreno para construir un nuevo cárcamo, aunque advirtió que el riesgo de colapso del actual sistema sigue siendo latente.







